Portugal,
nuestro país vecino es una excelente opción para disfrutar de unas
vacaciones baratas y hacer turismo en una de las capitales más bellas
de Europa.
Tomando como punto de destino su capital, Lisboa diremos que partiendo
desde cualquier parte de España, Lisboa está a un máximo de 1300 Km. Es
decir De la ciudad española peninsular más lejana a Lisboa, Girona.
Quedando a 1200 Km. de Barcelona y a 600 Km. de la capital española,
Madrid.
La opción de viajar hasta Lisboa en coche particular no es en absoluto
alocada incluso partiendo desde la alejada Girona, pues con unas 11
horas al volante te plantas en esta bella capital Europea. Si bien el
avión es la opción más rápida el problema vendrá si quieres moverte
algo más allá de la capital portuguesa pues hay bastantes ciudades
interesantes que visitar.
El idioma no será un problema pues la mayoría de portugueses conocen
nuestra lengua e incluso el propio portugués no nos sonará muy
diferente a nuestro castellano pues salvando las distancias es algo
parecido al gallego, al menos a nivel musical.
Como bien sabrás la moneda en portugal es la misma, el euro y además
los precios son casi exactos a los nuestros, es decir tu poder
adquisitivo en España será prácticamente el mismo.
La gastronomía en portugal no es tan mediterránea como podrías llegar a
imaginar, usan el mismo y excelente aceite de olivas que nosotros pero
son más de pescado, quizá porque casi la totalidad del país colinda con
el mar atlántico, es una gastronomía fundamentalmente basada en el
bacalao, lo que más nos gustó fue el Bacalao a brás, un plato compuesto
por patatas, ajo, abundante cebolla y como no, el mejor bacalao del
atlántico. Además sus arroces basados en bacalao están impresionantes.
Es de especial interés su postre estrella las tartaletas de Betlém, o
como dicen ellos pastéis de Bélem
son lo más de lo más en toda portugal y sobre todo en la población de
Belém, población que colinda con Lisboa y de donde deben tener el
origen esos dulces tan ricos, al menos es lo que interpretamos
atendiendo a su nombre. La receta es secreta y según cuentan los
portugueses siempre se cocinan a puerta cerrada, pero ya os adelantamos
que necesitarás de 4 a 6 para conformarte, por un rato, pues estos
pastelitos en los que se adivina huevo, leche, azucar y canela son
auténticas delicias. Podrás encontrarlas como postre prácticamente en
cualquier restaurante de Lisboa, ahora bien, las mejores son las de "La
Casa Pastéis de Belém" un local amplio que dice que elabora del orden
de 10.000 al días, cifra que se debe aproximar a la realidad, pues las
colas que se forman para entrar en el local son de récord guinnes.
En la bebida os podemos hablar que allí el agua con gas es lo que más se bebe y en cuanto a vinos, como no, el Oporto.
El centro de esta capital europea es
bellísimo, aunque como en su día acuñé, es una belleza desconchada,
pues no sabemos si bien por la crisis económica a la que está sometido
este pequeño país desde hace tiempo o bien porque lo viejo es bello,
Lisboa puede parecer al principio algo descuidada, una a sensación que
a la larga, en escasos días te hará embriagarte de su auténtica
belleza.
Recorrer sus antiguas calles en busca de
rincones llenos de belleza es tan fácil como lanzar una moneda al aire,
en el centro cada rincón es bonito, y mientras podrás ir tomando nota
de restaurantes, algunos de ellos románticos como pocos donde podrás
cenar por unos precios ajustados, aquí si que puedes notar algo
respecto a salir a cenar en la capital española, Lisboa disfruta de
unos precios más contenidos.
Lo que nunca debes perderte es pasar una
tarde yendo de aquí para allá con sus viejos tranvía, el 28 es una
delicia, descubrirás muchos bellos parajes y pasarás por sitios donde
la física te dirá... esto por aquí no pasa! y todo envuelto en un halo
de bello y añejo sabor portugués.
Las playas de Portugal son atlánticas, es decir, menos dóciles que las de nuestro querido mediterráneo, y si bien hay paisajes maravillosos la baja temperatura del agua reserva el baño para los meses de más calor, es decir si en el mediterráneo sólo con llegar el mes de junio basta para llenar las playas, en ciudades portuguesas como Estoril no se llenan ni en Agosto.
Dependiendo de la época que quieras escoger para tus vacaciones en Lisboa podrás organizarte el viaje por tu cuenta, pero si lo que quieres ir durante el mes de agosto lo mejor es que reserves un paquete completo que corresponda a vuelo y alojamiento con desayuno.
Las diferencia con los hoteles de España es mínima, es decir un hotel de tres estrellas es lo mismo en Portugal que en España, esto que a simple vista es fácil, en la práctica no lo es en absoluto, existiendo países donde un tres estrellas es inferior incluso a lo que nosotros conocemos como pensión, sin ir más lejos en Londres la diferencia es grande, aún así Portugal no es el caso. Donde si que puede haber diferencia es en el precio, pues alojarse en Lisboa es sensiblemente más económico que en España.
Los hoteles de la zona del centro son
viejos o muy viejos y tienen pocas comodidades y mucho ruido y olores,
ahora bien tienen como contrapartida la cercanía a cualquier lugar
interesante y digno de ver. Los hoteles de extraradio tienen más
estrellas, menos ruidos y claramente son una opción más cómoda si bien
representan el tedio de tener que coger el autobus o el metro para
cualquier cosa.
Por norma general, para ver a conciencia
Lisboa tendrás suficiente con unos cuatro o cinco días, ahora bien, ya
que estás no dejes de visitar ciudades como Estoril, con sus playas y
por que no, el palacio de Sintra.
Toma buena nota, pues estos 10 consejos son de lo más lógicos para disfrutar de unas vacaciones baratas:
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